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¿Qué es el botox?

El botox, también conocido como toxina botulínica, es una sustancia derivada de una bacteria llamada Clostridium botulinum. Aunque puede sonar intimidante, el botox se utiliza de manera segura y eficaz en el campo de la medicina estética para el tratamiento de arrugas y líneas de expresión. Actúa relajando temporalmente los músculos faciales, lo que suaviza y reduce la apariencia de las arrugas. El procedimiento consiste en inyectar pequeñas cantidades de botox en áreas específicas del rostro, y sus efectos pueden durar varios meses. Es importante destacar que el botox debe ser administrado por profesionales médicos capacitados para garantizar su seguridad y resultados óptimos.

¿En qué casos se utiliza?

El botox se utiliza en diversos casos para ayudar a mejorar la apariencia y tratar ciertos problemas médicos. En el campo de la medicina estética, se utiliza principalmente para suavizar arrugas y líneas de expresión en áreas como la frente, las patas de gallo alrededor de los ojos y las líneas de expresión entre las cejas. Además, el botox puede ser eficaz en el tratamiento del exceso de sudoración, conocido como hiperhidrosis, ayudando a reducir la producción de sudor en áreas específicas del cuerpo. En algunos casos, también se utiliza para aliviar migrañas crónicas al relajar los músculos de la cabeza y el cuello. Es importante destacar que siempre se debe buscar un profesional médico calificado para evaluar y determinar si el botox es adecuado para cada caso en particular.

Exámenes previos

Antes de realizar una cantoplastia es preciso hacer un examen completo de la zona palpebral y de alrededor de los ojos.

Asimismo, se toman fotografías para valorar el estado del paciente antes y después del tratamiento.


Durante la intervención

La cantoplastia se realiza en quirófano de forma ambulatoria y es una cirugía que se realiza de forma rápida.

Durante la intervención el cirujano trabaja sobre el tendón del canto lateral del ojo para, posteriormente unirlo al reborde orbitario lateral. Esta cirugía se puede realizar sola o asociada a una blefaroplastia.


Tras la intervención

El cirujano ocluye el ojo del paciente durante 24h y prescribe un tratamiento antibiótico y antiinflamatorio. Asimismo, es posible que la zona tratada presente hematomas, inflamación y rojez, que irán desapareciendo durante los días posteriores a la cirugía.

Durante la primeras 48h, además, el paciente deberá aplicar hielo en la zona tratada.

Los resultados definitivos se aprecian un mes después de la cirugía.

¿Cuándo es mejor aplicarlo?

La elección del momento adecuado para aplicarse el botox puede depender de varios factores. Muchas personas optan por hacerlo durante los meses de invierno o principios de primavera, ya que es posible que deseen disfrutar de los resultados completos antes de eventos o temporadas con mayor actividad social, como bodas o vacaciones de verano. Además, el clima más frío y la menor exposición al sol durante estos meses pueden ayudar a minimizar el riesgo de complicaciones o irritación en la piel recién tratada. Sin embargo, en última instancia, la mejor época para aplicarse el botox es aquella que se adapte a las necesidades y preferencias individuales de cada persona. Es importante consultar a un profesional médico especializado en medicina estética para recibir una evaluación personalizada y obtener recomendaciones específicas según el caso.

¿Cuál es el tiempo de recuperación?

El tiempo de recuperación después de aplicarse botox es mínimo. Después del tratamiento, es posible que experimentes enrojecimiento, hinchazón o pequeños hematomas en el área tratada, pero estos efectos suelen ser temporales y desaparecen en pocos días. Por lo general, las personas pueden reanudar sus actividades normales de inmediato, sin necesidad de tiempo de inactividad significativo. Es importante seguir las instrucciones de tu médico y evitar actividades extenuantes o masajes faciales en las primeras 24 horas. Recuerda que cada persona es única y los tiempos de recuperación pueden variar, por lo que siempre es recomendable hablar con un profesional médico para obtener asesoramiento personalizado.